El Universo de los Espíritus como Lenguaje Articulado en el Palo Monte Mayombe

NFUMBE EL UNIVERSO DE LOS ESPÍRITUS COMO LENGUAJE ARTICULADO EN EL PALO MONTE MAYOMBE
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En el libro se hace un análisis de la “posesión” mística o trance mediúmnico, En este mismo apartado, se estudian las características de la “posesión” dentro y fuera del contexto religioso. El segundo apartado está dedicado al estudio del ritual iniciático que recibe el nombre de “rayamiento” o “juramento”.  Los ritos funerarios son objeto de estudio en el tercer apartado. Aquí se explica la gran importancia del culto a los espíritus difuntos y de su presencia tanto en los rituales religiosos como en la propia vida, del ngangulero. En el cuarto apartado se realiza el estudio de la estructura ritual del sacrificio de animales. También se explica como la sangre o “ménga” constituye también para el ngangulero un “puente” o “instrumento vehículo a través del cual transitan las fuerzas desde la entidad homenajeada al oferente (u oferentes) y viceversa, dándose unas relaciones de reciprocidad que aquí son objeto de estudio.

LA «POSESIÓN» EN EL PALO MONTE MAYOMBE

Uno de los aspectos más importantes en las prácticas rituales del Palo Monte Mayombe lo constituye el fenómeno del contacto directo con los espíritus a través del trance mediúmnico o extático, que recibe el nombre genérico de «posesión».

Si en algunos tipos de sociedad, la «posesión» puede inspirar repulsión o vergüenza, en este sistema religioso afrocubano se considera como un acto de conducta normal, o si se quiere, de una conducta que asegura el equilibrio social. La clave esencial para comprender la «posesión» de los nganguleros radica en que esta tiene lugar en un sistema religioso en el que el grupo social y la tradición ancestral son factores determinantes y lo son de tal forma que el propio individuo «poseído» o «montado» por los espíritus jamás queda liberado de sí mismo, ya que el grupo social controla y dirige la epifanía de los espíritus.

A través de las numerosas «posesiones» presenciadas, se comprueba que dichas «posesiones» se manifiestan como si fueran verdaderos dramas litúrgicos, como un teatro en el que se ofrecen y se adoptan modelos de comportamiento.

Por otra parte, las prácticas rituales de culto y de hechicería en las que tiene lugar la «posesión», no pueden verse en modo alguno como una huida de los problemas de la vida cotidiana, como un desahogo o como un consuelo. Lo fundamental y lo que siempre hay que tener en cuenta al proceder al análisis, es que el practicante religioso se mueve en un sistema total, un sistema que constituye un lenguaje específico.

También hay que señalar que dicho lenguaje tiene su propio vocabulario y su propia sintaxis:

– Vocabulario…. El de los espíritus.

– Sintaxis… El de las relaciones existentes entre los diferentes espíritus.

El vocabulario es el de los espíritus y el ngangulero lo aprende de diversas formas: unas veces por medio de los «kutuguango» (narraciones congas tradicionales), escuchados en el ámbito familiar y social, así como a través de las prácticas rituales presenciadas y sus frecuentes visitas al «nsó-nganga» en el cual está adscrito.

La sintaxis es la de las relaciones existentes entre los espíritus, sus orígenes, sus símbolos y su mitología.

Además, todo este lenguaje específico aparece expresado en los ritmos de los tambores (en congo, «ngoma»), en las danzas (en congo, «kina kuambe») religiosas y en las melodías (en congo, «minwí») apropiadas.

La importancia del discurso es fundamental, ya que a través de su estudio, permite ver como el ngangulero se sirve del mismo para aprehender y subjetivar su propia situación en la «Nfinda» o universo: el mundo de los espíritus se reparte los diferentes dominios de la naturaleza y los liga entre sí en un cosmos.

La «posesión mística» en el Palo Monte Mayombe se manifiesta como una participación vivida de la naturaleza transformada en cosmos. El cuerpo del ngangulero médium o «criado-prenda» está considerado como un «templo», el «templo de la Nfinda», al que acuden todas las fuerzas de la misma1.

A través de la «posesión», la palabra del ngangulero se libera. Su palabra es la palabra de la «Nfinda», que le precede en cierta forma y a la cual se abandona completamente. Ricardo O’Farrill lo ha explicado de la siguiente manera:

«Durante la «posesión», la «Nfinda» habla y actúa a través del «criado-prenda», que se ha convertido en un mero instrumento, es decir, en su médium. Todas las fuerzas que existen en la «Nfinda» se manifiestan a través del «criado-prenda» utilizando su cuerpo material y lo ocupan como si fuera un «santuario» durante el tiempo que dura la «posesión». Por esta razón, cuando el médium está «montado», es decir, cuando está «poseído», su cuerpo es sagrado…».

Esta idea expuesta por O’Farrill, ha sido presentada y contrastada con todos los nganguleros que han intervenido en la realización de este escrito sobre el Palo Monte Mayombe. Todos, sin excepción, creen que era muy acertado el empleo de la palabra «santuario» o «templo» para definir el estado del cuerpo del «criado-prenda» durante la «posesión místicaʺ. Por otra parte, se ha contrastado con las observaciones practicadas. Este aspecto tan esencial coincide plenamente con Césaire Aimé (1956:170) cuando habla sobre la ʺposesiónʺ en el Vudú:

ʺPero ellos (los practicantes) se abandonan, arrebatados, a la esencia de todas las cosas… carne de la carne del mundo, palpitante por los movimientos de ese mismo mundo…ʺ

1 Información ofrecida por Noelia Martín y Cheo Barreto.